Es
indudable que todo empresario está interesado en proyectar
una buena imagen, pero esto no lo es todo. En este medio la
buena imagen, más que referirse a aspectos de estética,
se enfoca a su significado y a su esencia, pero en forma muy
especial se debe poner atención al hecho de que la
imagen debe ser perfectamente congruente, con la filosofía,
cultura y fines de la empresa en cuestión, sin olvidar
que la imagen de una empresa debe siempre reafirmar aspectos
tales como: confiabilidad, seriedad, responsabilidad, un profundo
dominio sobre la materia y sobre todo experiencia.
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